LOS MIEDOS INFANTILES

Los miedos infantiles forman parte del desarrollo evolutivo del niño. Sin embargo, aprender a gestionarlos será una importante herramienta que les ayudará en su crecimiento personal y psicológico.

 

 

Por Alma Levi.

Master en Psicología Educativa.

Almalev8@gmail.com

 

Miedo a la oscuridad, a dormir solo, a los monstruos y fantasmas, o al colegio, son miedos evolutivos, un fenómeno universal cuyo papel en el desarrollo infantil es normal. Sin embargo, estas sensaciones desagradables pueden ocupar un lugar muy grande en la vida del pequeño y llegar a ser demasiado intensas para provocar un desarrollo anormal de su bienestar e incluso incapacidad para afrontar situaciones cotidianas, resultando un enorme sufrimiento. En el peor de los casos, los temores o miedos patológicos, pueden derivar hacia trastornos que necesitan atención psicológica tales como la ansiedad y la fobia.

En la primera infancia (en torno a los 1-2 años) aparece el miedo a los extraños, y a la separación de la figura de apego. En torno a los 3 años, se produce un hito importante, la entrada en Educación Infantil, ya que la separación de la figura principal puede provocar “dramas” a la hora de entrar a la clase. En la etapa de 3 a 6 años, al aumentar el simbolismo del niño, predominan los estímulos imaginarios, los monstruos, la oscuridad, los fantasmas y los personajes “malos” de videojuegos y películas. En la etapa de primaria los miedos a aspectos tales como la sangre, los doctores, el daño físico y la separación de sus padres comienzan a ser más significativos.

¿Cómo puedo ayudar a mí hijo superar el miedo?

*En el primer lugar, reacciona con tranquilidad. Vive la situación del niño con calma, porque las conductas que el niño observe de los padres serán los patrones que interiorizará. Abrázalo para que se relaje y se sienta seguro.
*No niegues su miedo. Deja que cuente su historia con sus palabras y escúchale, transmite que estás disponible para él, empatiza con él, transmite al peque seguridad, comprensión y mucho amor.
* Si las emociones son tan intensas que provocan un alto nivel de activación fisiológica, usa la relajación.

 

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